XVI Premio Madrid Empresa Flexible

 
20 de Marzo de 2020

Covid-19 y el peligro de la incoherencia

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La incoherencia es uno de los grandes enemigos de la comunicación eficaz. En cualquier entorno, profesional, laboral, familiar, educativo, y sobre todo político, es fundamental que lo que decimos se vea reforzado por lo que hacemos. Sí, vale. Estoy de acuerdo en que en los últimos años hemos sido testigos de cómo, fundamentalmente la clase política, dice una cosa, pero luego hace la contraria. Y coincidirán conmigo en que, precisamente, esa es una de las causas de que la imagen de los políticos y los partidos en su conjunto se haya visto denostada, no sólo en España.

En la comunicación de crisis de la que estamos todos pendientes estos días, ha habido algunas incoherencias que han afectado al desarrollo de la gestión de la situación. Y empezamos a ver sus efectos. Os pongo algunos ejemplos de los que debemos aprender.

1.- El coronavirus es como una gripe VS se suspenden las clases. Este mensaje, que se repitió machaconamente hasta hace tan sólo una semana, provocó que la población no se tomara en serio la amenaza. En consecuencia, cuando se suspendieron las clases, la reacción fue de “estar de vacaciones” y no de una crisis sanitaria.

2.- El coronavirus es mortal sólo para personas mayores VS no se aísla a los mayores. Los mayores siguieron acudiendo a sus centros de recreo y sus familiares, visitándolos en sus residencias. En consecuencia, hay varios focos del coronavirus en estos lugares con personas de riesgo.

3.- Hay que aislarse cuando se ha estado con una persona infectada VS Pablo Iglesias asiste al consejo de ministros. En estos momentos en que se pide a la ciudadanía que se sacrifique, incluso a riesgo de perder su trabajo o su negocio, hay que dar ejemplo.

4.- Sólo es necesario hacer pruebas a los grupos de riesgo VS se hace la prueba a todos los miembros del Congreso. Muchas voces se han alzado porque no se están haciendo pruebas sin embargo al personal sanitario, geriátrico y de fuerzas de seguridad del Estado.

Es imperativo conseguir la coherencia de los mensajes que se lancen y las medidas que se tomen porque, por desgracia, estamos en los primeros días de esta crisis y lo peor está por llegar. Según sigan pasando los días, iremos viendo los efectos negativos sociales y económicos del confinamiento. Y muchas personas pueden encontrar en esa coherencia de principios un resquicio para saltarse el aislamiento. Todos pagaremos las consecuencias.