09 de Enero de 2012

El éxito de matrícula en la Escuela de Lenguas de la UOC confirma el interés por el alemán y el chino

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Los 9.300 estudiantes de idiomas trabajan la oralidad con herramientas pedagógicas innovadoras, como el LANGblog, un foro audiovisual y las videoconferencias

 

Un año y medio después de su creación, la Escuela de Lenguas de la UOC ya forma a un total de 9.300 estudiantes. En el último periodo de matriculación la escuela ha registrado más de 3.200 solicitudes, especialmente para lenguas en expansión como el alemán y el chino. La escuela ofrece titulaciones adaptadas al marco europeo común de referencia para lenguas y tiene un sistema de enseñanza 100% virtual.

La Escuela de Lenguas de la UOC no para de crecer y las cifras lo demuestran. En el primer semestre de este curso, 2011-2012, recibió más de 3.200 solicitudes. La escuela, que se creó en 2010, es un área transversal de la UOC adscrita a los Estudios de Artes y Humanidades y no solamente da servicio a todas las personas que se matriculan en la UOC para aprender un idioma, sino que también cubre la docencia de las asignaturas de lenguas impartidas en las titulaciones de la universidad. De este modo, sumando este abanico de alumnos, la Escuela de Lenguas cuenta ya con un total de 9.300 estudiantes.

 

La escuela ofrece cursos de inglés, francés, alemán, japonés, chino, catalán y también español para personas extranjeras. Las titulaciones que se obtienen están homologadas en el marco europeo común de referencia para las lenguas, que es un estándar recomendado por el Consejo de Europa, que otorga seis niveles de competencias a cada idioma y que, además, es reconocido internacionalmente.

 

Una escuela completamente virtual

 

Otro de los aspectos que hacen atractivo el sistema pedagógico de la Escuela es que la enseñanza de lenguas es 100% virtual. «La gente pide flexibilidad y nosotros la garantizamos», explica el director de la escuela, Ferran Ferrando. «Otros centros ofrecen cursos semipresenciales, pero nosotros hace quince años que investigamos y trabajamos para enseñar lenguas virtualmente». De hecho, la escuela cuenta con toda una serie de herramientas que sacan mucho provecho del mundo 2.0. Según Ferrando, «la mejor forma de aprender una lengua es practicándola» y, por este motivo, su base pedagógica se centra en tareas para potenciar la conversación, individuales y también en pequeños grupos que trabajan juntos mediante audioconferencia. «Funciona muy bien y es una manera de crear el calor propio de las clases presenciales», comenta Ferrando. «También se motiva a los estudiantes para que hablen. En una clase presencial siempre hay formas de eludir las preguntas del profesor; aquí, no», concluye.

 

La pedagogía de la escuela trabaja todas las competencias de las lenguas, especialmente la interacción oral, que es la más compleja de conseguir. Por este motivo, además de las prácticas con audioconferencia, la escuela tiene herramientas pedagógicas innovadoras, como el LANGblog, un audio y videoblog en los que los estudiantes pueden pronunciar pequeños discursos e interactuar entre ellos. «Tenemos una pedagogía muy de acuerdo con el siglo xxi», expone el director. «Nuestro objetivo es ofrecer un mejor aprendizaje de lenguas colaborando, compartiendo globalmente y superando los obstáculos del espacio y el tiempo», afirma.

 

En esta línea, en el año 2010 el programa europeo Lifelong Learning aprobó el proyecto SpeakApps, con la UOC al frente de cuatro universidades europeas. Este proyecto, que supone un reconocimiento internacional del trabajo realizado por el equipo de profesores de la UOC, nace con el objetivo de poner al alcance de la comunidad global toda una serie de herramientas y actividades para practicar en línea las destrezas orales en segundas lenguas.

 

El perfil del estudiante de la Escuela de Lenguas de la UOC es muy variado, tanto por la edad como en el aspecto académico, puesto que no son necesarios estudios superiores previos para poder acceder. «No solamente tenemos alumnos jóvenes; los hay de veinte años y también de setenta», comenta Ferrando. «Normalmente son personas que buscan flexibilidad para formarse y obtener un certificado de competencias», asegura.

 

El alemán y el chino, en alza

 

Mientras que hay lenguas como el inglés, el francés y el japonés que mantienen el número de estudiantes, el alemán y el chino, dos idiomas que forman un currículum más competitivo profesionalmente, han aumentado, últimamente, el número de matriculados. Según explica Pedro Fernández, profesor de alemán, «parece que ha aumentado el número de estudiantes en paro que ven el aprendizaje de una lengua como una oportunidad para mejorar sus posibilidades en el mercado laboral». En este sentido, y para dar respuesta a las necesidades del alumnado, la escuela ha puesto en marcha tres cursos intensivos de alemán que permiten, en doce meses, alcanzar el nivel de competencias que piden algunas empresas germanas a través de la embajada alemana en España y la red de ocupación europea EURES. Entre los estudiantes que eligen estudiar alemán, también los hay que lo hacen por amor a las lenguas. Es el caso de Concepción Corrales, alumna de alemán y profesora de catalán con titulaciones de inglés y francés, que anima a sus estudiantes «al plurilingüismo». «Intento abrirles nuevas perspectivas. Además, me hacía mucha ilusión estudiar esta lengua aunque no la necesite directamente, porque nunca se sabe», explica.

 

En cuanto al chino, una lengua que se ha convertido en imprescindible para todas las personas que quieren establecer relaciones comerciales con China, también ha registrado un aumento importante de alumnos. Según explica Nuria Pitarque, profesora de chino, «en los últimos años ha aumentado considerablemente el número de estudiantes que llegan a los niveles superiores: lo hemos doblado respecto a hace cuatro años». Para Pitarque, las motivaciones de los estudiantes han ido evolucionando a lo largo de los años y, si antes estudiaban chino por curiosidad o para poder hacer turismo, ahora «el aprendizaje responde a cuestiones más prácticas, como el trabajo o completar los estudios», asegura Pitarque. Este es el caso de Ana Vidal, estudiante de chino de los Estudios de Asia Oriental. Ana se encuentra en el quinto nivel y eligió esta lengua, que forma parte de su plan de estudios, por «placer intelectual».

 

Actualmente la Escuela de Lenguas de la UOC tiene abierto el nuevo plazo de matrícula.