31 de Agosto de 2011

Un poco de Sur

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Las piscinas están dejando espacios libres para los más valientes y las librerías para los más previsores. El metro y las carreteras tienen mayor afluencia de gente desde la última semana, y los escaparates lucen las prendas de abrigo de la nueva temporada.

Regresamos del Sur preparados para ver el Norte, como dice la pegadiza banda sonora del anuncio de una marca de cerveza.

Y empieza la cuesta de septiembre. Pero tengo que reconocer que me gusta este mes. En septiembre comienza la aventura: un nuevo curso, un nueva temporada, un nuevo trabajo, un nuevo proyecto.

Septiembre es ese mes en el que todo puede ocurrir. Te puedes “rayar e irte a Londres a vivir” como dice el afamado grupo de Facebook; puedes matricularte en Psicología a tus 48 años o apuntarte a clases de japonés. O suscribirte a cualquiera de las colecciones que ofrecen los quioscos. Todo vale para conseguir ese pequeño empujón que necesitamos para afrontar nuevos retos y sobrevivir al frío y no muy deseado invierno.

Y durante nueve largos meses, que incluyen un agravado otoño y una fugaz primavera, madrugaremos, nos reuniremos, iremos al gimnasio o a clases de danza y teatro, acudiremos a exposiciones, cenas y compromisos. Buscaremos nuevos clientes y nuevas experiencias que aporten y nos aporten, y nos tiraremos en el sofá con una suave manta a ver cómo sigue el mundo de indignado o una película que nos haga emocionarnos. Y todo, para que cuando llegue junio podamos decir “¡qué falta hace que llegue el verano!, porque nos hemos ganado unas vacaciones.

Por Patricia Peñas